Violencia familiar: Una intervención sistémica entre el amor y el conflicto
Sinopsis
Desde la perspectiva del modelo sistémico, la violencia familiar deja de ser comprendida como un mero acto individual de un "agresor" sobre una "víctima", para revelarse como un síntoma de dinámicas relacionales disfuncionales que impregnan todo el grupo familiar. Este enfoque propone que la violencia no surge en el vacío, sino que es mantenida por patrones de comunicación alterados, límites difusos o excesivamente rígidos, y reglas implícitas que, de manera circular, perpetúan el ciclo del abuso. Al observar la familia como un sistema interconectado, donde cada miembro influye y es influido por los demás, se entiende que la conducta violenta cumple una función dentro de ese ecosistema, a menudo como un mecanismo desadaptativo para mantener un equilibrio homeostático o para manejar conflictos no resueltos. Por lo tanto, desmontar la violencia exige intervenir no solo en el individuo, sino en la trama invisible de relaciones, roles y creencias que la sostienen, buscando transformar el sistema en su totalidad hacia un nuevo equilibrio basado en el respeto y la comunicación sana. En nuestro contexto, la violencia familiar en un fenómeno constante, epidemiológicamente incidente que trasciende de la relación conflictiva de pareja para orientarse a la búsqueda de obediencia en los hijos, quienes son generalmente depositarios de las tensiones existentes en la pareja conyugal, en donde se incluye a los hijos como forma de disputar el poder entre progenitores. De esta manera, el hogar debería ser un refugio, un lugar de amor y crecimiento. Sin embargo, para muchas personas, se convierte en una trampa de miedo, silencio y dolor. La violencia intrafamiliar es una realidad compleja y desgarradora que no solo deja moretones en el cuerpo, sino cicatrices profundas en el alma de cada miembro de la familia. Este manuscrito nace de la convicción de que es posible entender esta complejidad y, sobre todo, que es posible cambiar. No es necesariamente una publicación técnica para especialistas, sino la comunicación de estrategias procedimentales para psicólogos jóvenes, terapeutas en formación, trabajadores sociales, educadores, y cualquier persona que haya vivido de cerca esta realidad y anhele romper con ella. La mirada sistémica que aquí se presenta nos invita a un cambio de lente: dejar de buscar un "culpable" para empezar a observar los patrones de relación, las reglas no escritas y los ciclos que se repiten. Nos muestra que la violencia es un problema de la relación, no solo de un individuo. Y al hacerlo, abre un camino esperanzador: si el problema se mantiene por cómo nos relacionamos, la solución también puede encontrarse en cómo hacer que el grupo funcione. En estas páginas, encontrarás conceptos profundos explicados con claridad, ejemplos concretos y herramientas prácticas. Acompañaremos a familias a entender su propio funcionamiento, a deconstruir mitos dañinos y a tejer nuevas formas de convivir, basadas en el respeto, el cuidado y el amor verdadero.

